El Ficus Benjamina es una planta de origen malasio e hindú, que forma parte de la familia de las Moraceae. En su hábitat natural logra adquirir la forma y el tamaño de un árbol con ramas pendulares, mientras que cultivada en el interior puede llegar a medir hasta 2.5 metros de altura. Por año crece aproximadamente 40 cm.

Esta hermosa planta cuenta con hojas simples de color verde intenso que suelen medir 8 cm de largo y 2.5 cm de ancho. Las mismas se disponen sobre tallos ramificados y forman una copa densa. Cabe destacar que en el interior no fructifican ni tampoco florecen.

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Suelo y luminosidad

Para que el Ficus Benjamina se desarrolle adecuadamente deberás hacer uso de un sustrato fértil suelto en recipientes con 30cm de profundidad. Si quieres mantener el suelo aireado y drenado, mezcla tres partes de tierra negra, tres partes de resaca de rio o mantillo de hojas, tres partes de turba y una parte de arena.

En cuanto a luminosidad, esta planta prospera adecuadamente en lugares iluminados. Los ejemplares jóvenes necesitan luz directa del sol durante las primeras horas de la mañana, mientras que las plantas adultas podrán prescindir de ella. No obstante, es importante destacar que en lugares con poca luminosidad, el ficus podrá perder sus hojas

Temperatura y humedad del ambiente

El Ficus Benjamina se desarrollará muy bien en condiciones que oscilen entre los 16 y los 20 °C, aunque puede llegar a tolerar una temperatura de 13 °C como mínimo y 24 °C como máximo. Cabe agregar que las plantas jóvenes no podrán resistir temperaturas inferiores a los 12 °C, mientras que las adultas pueden llegar a soportar hasta los 10 °C.

Por otro lado, si el ambiente supera los 26 °C, probablemente las hojas del Ficus Benjamina se marchitarán y caerán.

Riego y abono

En cuanto a la humedad del ambiente, es sensible a la atmósfera cálida y seca. Por ello, el rociado del follaje con agua de lluvia a diario le dará vivacidad al igual que los riegos semanales (dos en verano y siete en invierno) y el sustrato húmedo. Aplica 3g de fertilizante compuesto disuelto en el agua de riego todos los meses al comenzar la primavera hasta finalizar el verano.

Consejos para cultivar el Ficus Benjamina

  • El momento apropiado para cultivar el Ficus Benjamina en interiores será a inicios de la primavera.
  • Para adaptarse al nuevo ambiente, el Ficus precisará tres meses de cuidados especiales, es decir, sin corrientes de aire, sin temperaturas extremas y sin atmosfera seca.
  • El cambio de maceta en primavera debe efectuarse únicamente en ejemplares jóvenes que no midan más de un metro de alto.
  • Renueva la capa superficial del sustrato (2.5 – 5 cm) de la planta adulta a mediados de la primavera.
  • Efectúa una poda al comenzar la brotación primaveral.
  • Usa abrillantadores para hojas.
  • Colócale un tutor o soporte a los ejemplares que superen el metro de alto.
  • No cortes las raíces aéreas que emiten los nudos inferiores del tallo principal porque nutren la planta.
  • Cultiva a tu ficus en un lugar luminoso y subsistirá muchos años.
  • Aunque puede llegar a crecer agrupado con otras plantas, el Ficus Benjamina preferirá siempre un recipiente individual.

Propagación por esquejes

Si deseas propagar el Ficus Benjamina, tendrás que cortar un brote con tres pares de hojas en primavera. Corta el tallo por debajo de una hoja y retírales el par inferior de hojas. Unta los extremos en hormonas de enraizamiento y haz un orificio con una varilla en el sustrato con arena y turba húmeda.

Introduce el o los esquejes hasta que las hojas queden a nivel del suelo. Riega y cubre el recipiente con una bolsa de plástico transparente para que la atmosfera se mantenga húmeda.

En tan solo cuatro semanas podrás percibir cómo las raíces se forman y cuando las plántulas hayan formado dos pares de hojas nuevas, tendrás que pasarlas a una maceta que contenga sustrato normal.

Ten en cuenta que el Ficus Benjamina no solo puede ser reproducido a través de esquejes sino también mediante semillas.