Una de las actividades más habituales y repetitivas que haces en tu jardín o tu huerto es el riego. En el post de hoy, te explicaremos cómo comprender cuándo regar y algunos consejos y recomendaciones.

Donde vamos a detenernos es en los tipos de sistemas de riego más habituales. Te contaremos cuáles hay, sus ventajas y sus inconvenientes.

Volviendo al riego, una vez iniciados en el huerto tenemos que asegurar que el riego de nuestros cultivos es el correcto en todo momento.

La demanda de agua de las hortalizas

Hay que conocer la distintas demandas de agua de las hortalizas, en función de:

  • la especie cultivada
  • el momento de desarrollo en el que se encuentre
  • el tipo de soporte de cultivo
  • el momento del año en el que nos encontremos
  • y la densidad de siembra.

Consejos y recomendaciones para el riego de tu jardín y huerto

Los puntos básicos a seguir para no equivocarse durante el riego de las hortalizas que se cultiven en el huerto serían las siguientes:

  • Conocer las necesidades de riego de la especie cultivada en el huerto.
  • En el momento de sembrar el suelo tiene que estar húmedo para aportar a la semilla la humedad necesaria para germinar. Se realiza un riego previo en el huerto antes de iniciar la siembra para conseguir esta humedad. Si la siembra se realiza en semillero el sustrato también requiere esta humedad.
  • Las plantas jóvenes siempre van a necesitar más riego que las plantas adultas.
  • Las hortalizas de hoja, las clásicas verduras; acelgas, lechugas, espinacas… necesitan un riego mayor cuando se aproximen a su periodo de madurez.
  • Las hortalizas de raíz requieren un riego mayor en el momento que empieza a engordar la raíz.
  • Otro tipo de hortalizas que originan fruto como los tomates, pimientos, sandías, melones, calabacines requieren que se incremente el riego durante  el periodo de floración e inicio del fruto.
  • Si se cultiva en maceta o en mesas de cultivo, existirá una mayor evaporación del agua,  por lo cual la necesidad de riego será mayor (no en cantidad si no en frecuencia)
  • Si el sustrato se encuentra en macetas o mesas de cultivo grandes o el suelo donde se cultive es profundo,  el riego tiene que ser menor que si se cultiva en pequeñas macetas o mesas de cultivo o en suelos profundo, para este último caso hay que regar de manera más frecuente.
  • El riego hay que hacerlo a primera hora de la mañana o última de la tarde para evitar la evaporación del agua a causa del intenso calor.
  • Nunca se mojarán las hojas ni los tallos a la hora de realizar el riego para no provocar la aparición de hongos.
  • Si se realiza el cultivo en un huerto en tierra hay que saber el tipo de suelo del que se dispone:
    • Si el suelo es arenoso el riego tiene que ser más frecuente ya que el agua no queda retenida debido a la porosidad del suelo.
    • Si el suelo es arcilloso el riego será menor ya que este tipo de suelo si retiene mucho mejor el agua.

Un factor muy importante es el drenaje si cultivamos en un huerto urbano todos los recipientes tienen que contar con un buen drenaje para que el agua suministrada durante el riego no se acumule en la base y origine pudriciones.

Estos puntos serían los básicos a conocer para realizar riegos siempre de manera adecuada y que nuestras hortalizas tengan siempre la cantidad de agua necesaria para su desarrollo en el huerto.

¿Cuáles son los sistemas de riego más utilizados?

Existen diversos tipos de sistema de riego desde los más ancestrales como el riego por inundación hasta sistemas de riego más actuales como el riego por aspersión.

Si cultivamos en unas pocas macetas o en una mesa de cultivo lo mejor será regar con una regadera tradicional, esta sencilla herramienta nos permite suministrar el agua necesaria a nuestras plantas sin más complicaciones.

Si nuestro huerto o jardín es mayor y disponemos de un amplio espacio con tierra donde cultivar nuestras plantas y hortalizas preferidas hay que pasar a evaluar otros sistemas de riego para suministrar el agua necesaria a nuestros cultivos.

Regar con manguera

Se utiliza en huertos y jardines pequeños y en el huerto urbano. Es un sistema sencillo no necesita ninguna instalación y con una sencilla manguera se puede suministrar el agua necesaria a los diferentes cultivos.

Como desventajas se puede decir que es un sistema de riego no apto para personas que no dispongan de mucho tiempo y también comentar que no se riega del todo bien ya que el agua se queda en la superficie sin llegar a lo más profundo del sustrato o tierra donde se encuentran las raíces de las distintas especies cultivadas.

Riego de goteo

Sin duda es el sistema de riego  con el que mejor se aprovecha el agua ya que se puede suministrar estrictamente el agua necesaria.

Drip Irrigation System Close Up

Funciona a través de goteros instalados en la tubería de riego por lo cuales se va suministrándose el agua al cultivo.

Otra ventaja que tiene es que se puede programar mediante la instalación de un programador de riego y de esta manera dosificar el agua que se requiere en cada momento del año o del ciclo del cultivo.

Riego por inundación

Este es un sistema de riego ancestral, empleado cuando tenemos el huerto diseñado en bancales o en surcos.

Es un sistema de riego que con la aparición del sistema de riego por goteo ha ido cayendo en desuso por la gran cantidad de agua que se consume y por no ser un sistema muy equitativo cara los cultivos.

Riego por aspersión

Es un sistema muy utilizado para regar el césped del jardín. Es sencillo de instalar y suministra el agua igual que si estuviera lloviendo de manera uniforme.

riego-por-aspersion

Para cultivos de hortalizas y otro tipo de plantas como las aromáticas y las flores no es el riego más adecuado ya que moja la parte aérea de las plantas, tallos, hojas y flores, lo cual puede provocar la aparición de hongos que afecten a las plantas.

Riego por exudación

Mediante este sistema se aporta agua a través de unas mangueras porosas que van exudando agua.

La cantidad de agua que la manguera exuda depende de la humedad existente por lo que el agua que va saliendo siempre es el que la tierra requiere (todo un invento) es un método muy ecológico a la hora de regar por qué siempre se suministra el agua necesaria, por contra es un sistema algo caro ya que las mangueras hay que cambiarlas con frecuencia debido a que se deterioran rápidamente, perdiendo sus características principales cara al correcto riego.

Estos son los sistemas de riego más empleados para regar las diferentes plantas y hortalizas cultivadas en huerto y jardines, ahora depende de cada uno utilizar el que más le convenga en función de sus necesidades.